"¡Qué suerte la de Beto!" por Luis Alberto Rosas

“Un actor entregando la vida en el escenario, sin aderezos, más que una buena historia inteligentemente contada.”

Avanzando en la semana, el tercer día le correspondía el turno al segundo grupo que desde la Argentina vino a engalanar este I Festival Internacional de Monólogos. Se trató de Juan Sasiain con su unipersonal Beto el suertudo, un jocoso trabajo en tono de humor negro que recuerda a los policiales del cine norteamericano de los años cuarenta. Beto debe resolver el misterio del secuestro de su novia, con quien se casaría, según él, ese mismo día. Un singular personaje, tímido, ansioso, hiperkinético, nos conduce con gran histrionismo a su mundo de complicaciones, amantes, lugares, costumbres y anhelos. De nuevo un espacio vacío y un actor entregando la vida en el escenario, sin aderezos, más que una buena historia inteligentemente contada. Apelando a la ironía dramática, logra en ganchar al espectador y engañarlo al descubrir que todo forma parte de su complicada psiquis que analiza un psiquiatra “cara de maleta” y que esos personajes están en sus recurrentes y atormentadoras pesadillas. La correcta dirección de Enrique Federman, dan muestra que en Argentina las nuevas generaciones de teatreros profesionales sacan la cara por el teatro sureño y logran dejar en alto las tablas del sur del continente. Un dúo de artistas seguros de su trabajo y conscientes de su condición de profesionales del teatro no podía ofrecer otro resultado que la fascinación de la magia teatral. Otro gran acierto de la selección de grupos en este evento que para el día miércoles ya tomaba cariz de verdadera fiesta teatral.
1er Festival Internacional de Monólogos, Caracas, Venezuela.